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¿COMO SE LOGRAN LOS EXITOS? ¿ESTAN RESERVADOS SOLO PARA UNOS POCOS?


Hay mil metodologías que pretenden estructurar una forma de pensar y actuar, algunas muy valiosas y prácticas. Por un lado están las específicas y otro las de desarrollo, primeras que solucionan un problema específico y ajustan un plan de actividades específico y las segundas que acompañan en el desarrollo de la empresa pues son pensando en el largo plazo, obviamente hay muchas soluciones intermedias. Lo que presentamos aquí es una metodología de orden, pues pone en contexto a todas las metodologías.


Todos nos preguntamos ¿Por dónde comenzamos?, ¿Qué hacemos primero? ¿Qué tenemos que hacer para crecer?. Una de las herramientas es hacer planeación estratégica, que no es un fin más bien es un medio, quedarse solo con el ejercicio de la planeación no es suficiente, hay que probarlo y recorrer el camino. La metodología que intentamos explicar en este sitio muestra un camino práctico, que recorre el proceso para el desarrollo, con una sola meta, donde tienes que llegar, es la única meta que debemos perseguir, crecer.


¿Cuál es el denominador común entre el fracaso y el éxito?. En primer lugar, ambos son el resultado de un proceso de crecimiento y de aprendizaje, por lo tanto vienen juntos. Ninguno de los dos existiría si no recorremos el camino. En segundo lugar, el responsable siempre es la aptitud y actitud de quien emprende y toma decisiones. Éxito es un resultado esperado y por lo tanto debiera ser calculado, que se origina en la suma de nuestros hechos y acciones correctas o incorrectas, de nuestras iniciativas y decisiones acertadas y fallidas. Recalco la palabra “nuestras” porque no hay más responsables que nosotros mismos.


Y, ¿Qué hace diferente al fracaso y al éxito?, las consecuencias de uno u otro son claras y todos las conocemos, no es necesario repasarlas. La pregunta va más allá de lo que pensamos. Lo que realmente hace diferente uno de otro, es la consciencia de entender que el éxito no es producto del devenir de hechos no controlados, no es improvisado, no es esperar que ocurran las cosas. Las personas exitosas tienen un denominador común, su liderazgo y su tasa de éxitos es mayor porque buscan el resultado, buscan que sucedan las cosas.


Un éxito está hecho de mil fracasos, no me refiero a que una empresa tenga éxito y otras mil tengan fracasos. Un misma empresa en su camino de desarrollo y en la etapa que se encuentre, alcanzará el éxito después de mil fracasos, estoy exagerando con mil, dejémoslo en cientos. Pero lo que queremos decir es que un éxito viene acompañado de muchos fracasos, porque son la materia prima de los éxitos, sin ellos no aprendemos.


Hay muchas definiciones de que es ser líder y todas llegan a la misma conclusión. Ser líder es la actitud que nos permite cambiar las realidades a través de nuestras acciones, es estar conscientes del camino y tener la entereza de asumir los errores y fracasos aprendiendo de ellos, así como disfrutar haber llegado al siguiente peldaño de desarrollo. Su pensamiento está en el proceso, el éxito es el premio, su consciencia es un balance del pasado, presente y futuro.


Porque cuando hay un “due diligence” o el banco está revisando a la empresa para otorgar un crédito, siempre preguntan por el “management” o el equipo directivo. Hacen una evaluación completa porque las prácticas de administración y el equipo dicen mucho del valor de la empresa, como lo obtuvieron y su potencial para dar más. Simple, el secreto del éxito no solo está en el producto, en su calidad o precio, se debe agregar a la fórmula la capacidad de generar valor más allá del producto. El producto es el medio, es la excusa perfecta para hacer negocio, la esencia está en la forma de cómo se hacen los negocios.


Siempre terminamos alabando el liderazgo, es clave y hay reconocerlo sin dudarlo, aunque no es todo, en la ecuación también está el talento. El liderazgo es la dirección, aspecto importante en la empresa ya que tiene que arbitrar entre todas las cuestiones que se le presentan, talento es la habilidad que tiene inteligencia práctica, emocional y social. Tiene muchas cualidades pero la más importante es que está consciente de que cómo es el líder, será su empresa. El liderazgo se puede aprender, el talento es natural y viene con nosotros.


El propósito de las 7 leyes de los negocios, que constituyen el código de los negocios, es justamente acelerar el aprendizaje y disminuir la tasa de fallas o fracasos. Ellas nos revelan las razones de porque no avanzamos, no crecemos, no cumplimos las metas, fallamos o no vamos a la velocidad que queremos ir. El éxito de una empresa no solo depende de su producto o servicio, obviamente es indispensable desde su concepción de valor como ecuación de costo-beneficio hasta su empaque y comercialización, sin eso no hay negocio, pero sin el soporte de las dos cadenas de valor que tiene toda empresa como sistemas de autovalencia, no sería posible la viabilidad y la proyección de un negocio en el tiempo.


El código de los negocios va dirigido a todos aquellos empresarios con experiencia y cicatrices de todo lo aprendido en carne propia por errores propios y dificultades del trayecto. Para ellos, todo lo que leerán les hará sentido y comprenderán con mayor claridad donde estuvo el error y en consciencia podrán corregirlo. También va dirigido a todos los nuevos empresarios que no tienen lo anterior, aquí podrán aprender de nuestros errores.


Se deja constancia de la existencia de aspectos desconocidos u olvidados y que puestos en perspectiva y orden lógico dan un sentido de la necesidad de considerarlos para no cometer errores evitables. El aprendizaje a través de situaciones que muchas veces generamos nosotros mismos resulta ser más valiosa que cualquier escuela, mas, si son errores de otros y podemos sacar alguna lección, mil veces más valiosa.


Poner es perspectiva estas leyes nos permite hacer consciencia de nuestros propios errores, hacer un autoexamen leyendo estas líneas nos permite aprender de nuestros propios desaciertos no con el objetivo de fustigarnos, solo con el de aprender para no volver a cometerlos. Es improbable que cambiemos el pasado pero podemos influir positivamente en el presente y en el futuro de nuestra operación, solo con lo que hemos aprendido de nosotros mismos, experiencia suficiente para querer aplicar estas leyes.


Las leyes por sí solas y en forma aislada no nos harán sentido, pero cuando las ponemos en contexto enfrentadas a nuestra propia experiencia o falta de experiencia, será el mejor ejemplo que tendremos más que cualquier caso real. Recomiendo que en el avanzar de la lectura vayan recordando y anotando la experiencia propia y la vaya construyendo a la luz de este código de los negocios.


EL COSTO DE LLEGAR HASTA AQUÍ ES CONOCIDO,

EL COSTO DE NO CRECER, NO


Ninguna empresa que esté pensando hacer planes para los próximos períodos y quiere tener éxito en su ejecución, debe dejar de incluir en su agenda las 7 leyes de los negocio, sin la pena de costos y riesgos aumentados.


A continuación el código de los negocio:


1.- Construir y crecer: El objetivo es tener bases para emprender, desarrollar, crecer e invertir inteligentemente, prediciendo efectos, resultados y riesgos. Todos somos constructores de nuestras empresas y las metas están en el futuro.

2.- Adaptar: Evolucionar más allá del mercado y clientes, anticipando y diferenciando la oferta. Para adaptarse es necesario alinear 3 estrellas; la dirección, el impulso del modelo de negocio y el músculo del equipo.

3.- Aprender: Mejorar la toma de decisiones y ejecución, dándose cuenta, corrigiendo y aprendiendo de los errores y aciertos.

4.- Enfocar y Dirigir: Enfocándose en lo importante y dirigiendo lo urgente. Para ello se pide lograr un alto enfoque en la visión personal y empresarial, porque es necesario enfocar la atención para dirigir y evitar desvíos y retrasos.

5.- Planear: Preparar la agenda para dedicar más tiempo al futuro de lo que normalmente se invierte. Así estar consciente de que las decisiones tomadas hoy afectan los destinos de mañana.

6.- Preguntar: Ser curioso y cuestionador para cambiar la forma en que se toman las decisiones, que no sea por prueba y error, más bien con información, análisis y conciencia. Preguntar es fuente de consciencia y liderazgo orientado hacia la excelencia. Las preguntas sin respuestas son vacías, las preguntas buscan las respuestas.

7.- Gestionar Información: Gestionar la información para que no te gestionen con análisis y sesgos presentes. Tener una estructura útil de información que entregue valor al análisis y pueda gestionar por causa-efecto.




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